Antes de comenzar terapia..
Trabajo hace más de 18 años acompañando a personas atravesadas por historias de violencia, abuso, maltrato, abandono emocional, vínculos destructivos y profundas heridas en la autoestima.Por eso, mi manera de trabajar no se centra únicamente en “hablar del problema actual”, sino en comprender cómo se fue construyendo la forma en la que hoy te mirás a vos misma, te vinculás, te exigís, te callás o te olvidás de lo que deseás.
En nuestras sesiones probablemente trabajemos sobre:
  • La historia de tu infancia y los vínculos tempranos,
  • Patrones repetitivos,
  • Narrativas aprendidas sobre quién “debías ser”,
  • Formas de maltrato naturalizadas,
  • Dificultad para registrar necesidades propias,
  • Conexión con el deseo, el disfrute, la imaginación y la identidad personal.
Mi enfoque suele ser activo e intervencionista.
Eso significa que muchas veces no me limito solamente a escuchar, sino que también puedo sugerirte ejercicios, reflexiones, películas, libros, escenas, músicas, registros escritos o pequeñas experiencias cotidianas pensadas específicamente para tu historia y tu proceso emocional.
A veces las propuestas pueden parecer simples o incluso algo que podría leerse en cualquier lugar. Pero la diferencia no está solamente en la herramienta, sino en por qué aparece en determinado momento de tu proceso y qué significado tiene para vos.
También puede ocurrir que algunas intervenciones no te resuenen, no las comprendas enseguida o no sean las indicadas para vos. Y eso también forma parte del proceso terapéutico. No todas las personas conectan con el mismo estilo de terapia, y es importante poder identificarlo con honestidad.
Mi trabajo apunta a que la persona pueda:
  • Reconstruir autoestima,
  • Desarrollar registro emocional,
  • Aprender a habitarse,
  • Poner límites,
  • Conectar con el deseo propio,
  • Salir del automático,
  • Dejar de sobrevivir para empezar a construir una vida más auténtica.
A veces el trabajo terapéutico comienza con algo tan pequeño, y tan difícil, como aprender a estar unos minutos en silencio, registrar pensamientos o preguntarse por primera vez: “¿Qué necesito yo?”.
Si estás buscando una terapia exclusivamente centrada en soluciones rápidas, consejos puntuales o herramientas concretas inmediatas, quizás mi enfoque no sea el más adecuado para vos.
Si, en cambio, buscás un espacio profundo de reconstrucción emocional y autoconocimiento, probablemente podamos trabajar muy bien juntas.